Embarazo de Gemelos Dicigóticos Con una Mola Hidatidiforme Completa y un Feto Viable Coexistente

Hay dos tipos diferentes de embarazos que presentan la coexistencia de un feto vivo y la aparición de una placenta molar. Uno de ellos es una mola hidatidiforme parcial y el otro es un embarazo gemelo con un feto normal que coexiste con una mola hidatidiforme completa o parcial. En estas dos clasificaciones separadas, el contenido genético y los pronósticos maternos y fetales son completamente diferentes. La incidencia de una mola hidatiforme dicigótica con un feto viable es muy rara y este asunto se distingue de un embarazo molar parcial porque hay dos concepciones separadas; a saber, una placenta normal vinculada al feto y una gestación molar. En esta entidad poco frecuente, los fetos son crosómicamente normales y potencialmente viables, con un mayor riesgo de hemorragia y complicaciones médicas, así como el desarrollo de un tumor trofoblástico gestacional persistente.

En la mayoría de los casos, cuando el diagnóstico se realizó al inicio del embarazo, se recomendó la interrupción del embarazo. La complicación materna y la necesidad de interrumpir el embarazo es un asunto importante en el manejo clínico. Algunos estudios como Fishman et al.(4) reportaron la alta frecuencia (71%) de interrupción del embarazo debido a complicaciones maternas. Sin embargo, Sebire et al. (2) informaron que solo el 4% de los embarazos se interrumpieron debido a complicaciones maternas. Aunque los datos de ambos estudios provienen de informes oncológicos y no exactamente de informes ginecológicos y obstétricos (5).

En un gran estudio realizado por Vaisbuch et al., reportaron 130 casos de gemelos con mola hidatidiforme completa y feto coexistente (CHMF), de los cuales el 41% se interrumpieron debido a la probabilidad positiva de complicaciones maternas graves (6).

Por otro lado, las mujeres con mola hidatiforme están en riesgo de parto prematuro (PTD). Algunos estudios previos informaron un mayor riesgo de PTD en mujeres que tuvieron un embarazo de gemelos con CHMF (50-60%) en comparación con un embarazo molar único (15%) (3). El estudio reciente de Neimann en 2007 reveló que el riesgo de PTD después de un lunar diploide con un feto viable es similar al de un embarazo molar único y no se debe recomendar la interrupción temprana electiva de dicho embarazo debido al riesgo de PTD por sí solo (5). Otro estudio en 2009, que evaluó los datos registrados de pacientes de 1999 a 2006, mostró una tasa del 50% (7 casos en 14) de neoplasia trofoblástica de la gestación (NTG) después de la FMCC. Seis de estos pacientes fueron tratados con quimioterapia de un solo agente y solo uno necesitó quimioterapia de múltiples agentes (7).

Se notificaron complicaciones fetales como pérdida fetal espontánea antes de las 24 semanas, muerte intrauterina y DPT grave antes de las 32 semanas. La probabilidad de un feto vivo en estos casos se ha estimado entre el 29% y el 38% (2, 4) y aún no se han reportado anomalías fetales.

La literatura reciente en 2008 revisó 24 estudios que reportaron 30 casos de CHMF que resultaron en un nacimiento vivo documentado en detalle (8). Dos de las concepciones ocurrieron después de ICSI / ET similares a nuestro estudio. Se notificó cesárea por complicaciones fetales o maternas en 14 de 30 casos (46,7%). Sin embargo, en nuestro estudio, la cesárea se realizó debido a la historia previa de cesárea en esta paciente.

Por lo tanto, el manejo del embarazo molar con un feto vivo es opcional, aunque se requiere un cuidado preciso y grande para encontrar signos tempranos de complicaciones maternas o fetales y en presencia de un embarazo estable, cariotipo normal y una ecografía normal, es razonable permitir que el embarazo continúe.

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